España Política
Pedro Sánchez no será presidente
3 febrero, 2016
0
, , , , , , ,

Escribe hoy Iván Redondo un artículo muy recomendable en El Mundo titulado Dejad que Sánchez sea Bartlet, en el que analiza las posibilidades de Pedro Sánchez para ser investido presidente. A pesar de su trabajada argumentación, no estoy de acuerdo con algunas de las ideas centrales del texto, principalmente con aquella que le coloca como presidente por bloqueo en una segunda votación gracias al apoyo del PNV. Creo desde el 21D que la carrera política de Pedro Sánchez está, como la de Rajoy, tocada y hundida, y a día de hoy aún no se ha producido un cambio sustancial en el estado de las cosas que me haga modificar mi opinión. Explico a continuación las razones por las que considero que este proceso de negociación iniciado por el líder del PSOE está abocado al fracaso:

  • Podemos no va a pactar con Sánchez. Su estrategia, desde el primer momento, es superar al PSOE, y eso sólo lo puede conseguir de dos formas: con un pacto de Gobierno en el que de facto sea la fuerza dominante (vicepresidencia, medidas económicas a la griega, trocear la soberanía nacional, etc) o forzando unas nuevas elecciones. La primera opción no es viable ya que cualquier intento en ese sentido lo frenará el Comité Federal del PSOE, y no debemos olvidar que gran parte de los diputados de Sánchez proceden de Castilla La Mancha, Extremadura y, sobre todo, Andalucía. La segunda será la que tratarán de explotar proponiendo unas condiciones inasumibles que le permitan culpar a Sánchez del fracaso en la negociación. El hecho de que hoy mismo hayan pedido que se recorte a 15 días el plazo hasta la investidura indica que no tienen ningún interés en ser comparsas.
  • Ciudadanos sí quiere pactar, por responsabilidad y porque sabe que unas nuevas elecciones le podrían perjudicar notablemente; no obstante, su apoyo en ningún caso es suficiente. Cualquier pacto que incluya a Ciudadanos siempre necesitaría la abstención del PP o el apoyo de Podemos. La segunda opción es inviable por las razones explicadas en el punto anterior y porque Ciudadanos y Podemos ya han declarado que son incompatibles, y la primera también por lo que expongo a continuación.
  • El PP se va a oponer en cualquier caso a una candidatura que no encabece un candidato de su partido. Ya lo adelantó Rajoy y es razonable, no sólo por ser la lista más votada sino, sobre todo, por el desprecio que ha mostrado Sánchez a dialogar con Rajoy cuando éste buscaba su apoyo. Además, la negativa del PP no sólo hace prácticamente imposible la investidura de Sánchez sino que bloquea decisivamente el margen de negociación del candidato del PSOE de cara a otras alianzas. ¿Por qué? Muy sencillo: los 123 diputados del PP y su mayoría en el Senado son suficientes para frenar cualquier reforma constitucional que prometa Sánchez a sus potenciales aliados.

A día de hoy, por tanto, me parece imposible que Sánchez sea investido presidente. Creo que está abocado al fracaso en su votación de investidura y, una vez consumado, será él mismo como candidato de transición u otro miembro del PSOE quien tendrá que sentarse a negociar con el PP para evitar la repetición electoral.

Bajo mi punto de vista, ahora mismo sólo existe una combinación posible: acuerdo entre PP, Ciudadanos y PSOE. En esas negociaciones, la renuncia de Rajoy seguiría siendo la clave para desatascar el pacto. Creo que se resistirá, como no podía ser de otra manera, pero también creo que desde dentro y fuera de su partido le obligarán a regresar a la realidad. Un nuevo escenario electoral no asegura que se desbloquee la situación y, antes de que se produzca, se verá obligado a renunciar para que pueda ser investido otro candidato de su partido.

No se trata de predecir el futuro, y por supuesto que puedo equivocarme, pero éste es el único acuerdo que podría dejar razonablemente satisfechos a los cuatro actores principales si actúan de manera racional:

  • El PP obtiene el Gobierno a costa de cambiar el líder y ceder en cuestiones básicas
  • Ciudadanos gana poder institucional y evita las elecciones aunque pierde fuerza como alternativa en unos futuros comicios
  • El PSOE participa en las reformas, aísla a Podemos y se cobra la cabeza de Rajoy aunque cede parte del espacio de la izquierda a Podemos
  • Podemos puede seguir jugando la baza de partido antisistema a costa de quedar aislado en las reformas y correr el riesgo de que su discurso pierda legitimidad si la situación continúa mejorando

Veremos.

About author

Manuel S. Sánchez

Escribo sobre Política, Relaciones Internacionales y otros temas.

Artículos relacionados

/ quizás te interese también

Castro, Santos y Timochenko

Un paz con muchas sombras

Escribe hoy Iván Redondo un artículo muy recomen...

Leer más
En la defensa de la libertad no hay espacio para la indecisión

Con la libertad no se especula

Escribe hoy Iván Redondo un artículo muy recomen...

Leer más
1468543333_867813_1468556235_noticia_fotograma

Lecciones de Niza

Escribe hoy Iván Redondo un artículo muy recomen...

Leer más

There are 0 comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *